La pila de combustible se considera el más prometedor de los nuevos sistemas de propulsión
¿Le gustaría conducir con la tranquilidad de saber que del escape de su coche sólo sale vapor de agua? Los coches alimentados por hidrógeno ya lo hacen posible. Aunque en estos momentos sólo se puede hablar de prototipos, probablemente en unos años el uso de este tipo de vehículos será habitual. Ya están en fase de pruebas los modelos Necar 4 y 5 de Mercedes, que son impulsados por una pila de combustible. Con la forma de un Clase A, estos turismos son capaces de recorrer 450 kilómetros sin detenerse y pueden alcanzar velocidades de hasta 150 kilómetros por hora. Su fabricación en serie y comercialización depende, sobre todo, del suministro del nuevo carburante: el hidrógeno.
